martes, 19 de julio de 2011

Examen MIR 2003, pregunta nº 20


Un hombre de 28 años de edad es traído por la policía al Servicio de Urgencias desde el aeropuerto con sospecha de portar drogas ilícitas empaquetadas en abdomen ("body packer"). A su llegada a Urgencias el paciente se encuentra asintmático y la exploración física es normal. La radiografía de abdomen demuestra incontables cuerpos extraños característicos en intestino delgado y grueso. A las pocas horas en observación custodiada, comienza con agitación. El paciente aparece sudoroso con TA 215/130 mmHg, pulso arterial 130l/min. regular y rítmico, 28 respiraciones/min. y temperatura 39,5ºC. ¿Cuál de las siguientes acciones es la más adecuada en este momento?

1. Enfriamiento rápido por medios físicos, benzodiazepinas y neurolépticos por vía intravenosa.
2. Enfriamiento rápido por medios físicos, benzodiazepinas y nitroprusiato por vía intravenosa.
3. Enfriamiento rápido por medios físicos, benzodiazepinas y colocar sonda nasográstica para administrar carbón activado.
4. Enfriamiento rápido por medios físicos, benzodiazepinas y endoscopia inmediata para extracción de la droga.

5. Enfriamiento rápido por medios físicos, benzodiazepinas y consulta inmediata a cirugía para laparotomía y extracción de la droga.


(Solución y comentario explicativo aquí abajo, en conspiraciones. ¿Alguien quiere jugar? Juguemos.)

lunes, 18 de julio de 2011

Lowcost


Rugen los motores.
Parpadean sobre mi cabeza tres líneas de fuga de lucecitas tenues y botones inútiles.
Un bebé magrebí que llora gritando como si fueran a sacrificarlo desafía en decibelios a las ofertas dutyfree por megafonía ensordecedora de este mercadillo callejero que son abordo las lowcost.
Compiten entre ellos por la heroicidad de no concederme 30 minutos de sueño superficial.

Miro por la ventana y tras el ala metálica de reflejo deslumbrante observo incrédulo el suelo del que me alejo. Escéptico, casi desprecio la maqueta menguante y ridícula, enmarcada de nubes, donde se escenifica mi realidad cotidiana. A 18.000 pies de altura, no tan atrás pero muy abajo, casi todos mis problemas se convierten en absurdas miniaturas de coleccionista. Insignificantes. Cuesta tomarlos en serio tras esa apariencia de juguetes inofensivos de preescolar drogado con metilfenidato. Me quedo con esta sensación y espero que me dure.

"Señores pasajeros, aterrizaremos en aproximadamente un minuto. Por favor abróchense los cinturones de seguridad y no enciendan aparatos electrónicos".
Y de repente me sorprendo pensando cuánto debe de costar vivir una vida entera volando de aeropuerto en aeropuerto sin parar, y sin salir jamás de sus límites comerciales y acristalados. Sobreviviendo de esa realidad aislada y sin horario, vaivén de soledades anónimas errantes. Conociendo únicamente los baños de las terminales, las máquinas de refrescos y los controles de seguridad. Y a las pocas horas otra vez sobrevolar las mínimas experiencias vacías y recién adquiridas.

Sería sencillo vivir mirando siempre mis problemas personales desde muy arriba, pareciéndome objetivos bombardeables. Y ver borrarse en el tiempo la estela que otros vuelos dejaron atravesando el cielo, como la estela de infelicidad que me sigue atravesando el aliento.
"Bienvenidos al aeropuerto internacional de Marsella, la temperatura exterior es de 37ºC y la hora local las 12 y 37 de la mañana".
Definitivamente, tengo que volar más a menudo.

domingo, 17 de julio de 2011

viernes, 15 de julio de 2011

Turnedo (versión alternativa)

Clavado frente al horizonte,
miro a las nubes con los pies hundiéndose en la arena.
Y pienso en colocarme para colocar
lo que queda de mi vida a salvo de tu recuerdo
de saliva y piedras. Con la mirada acariciando
la tentación de adentrarme en el mar
y la tormenta para no volver.
A pensarte ni a Madrid. Espuma de óxido y sal.
De mi cabeza. Deja hueco
para la imagen de mi cuerpo muerto
mordido por las olas entre la orilla de sangre
y media luna de pena entera.
Aquí sigo. Esperando que algo aparezca de pronto
y me arrastre consigo. Y no consigo que me besen
el corazón con las manos llenas de tierra. Fin.
Que me digan de qué llevo huyendo media vida.
Que me miren al alma y me terminen de destruir.

jueves, 14 de julio de 2011

North Wind Jazz Trio Live


El trío de jazz North Wind formado por: Luis Miguel Segurado al piano, Félix Oviedo a la batería y Dario Guibert (Phonophobia) al contrabajo estarán tocando este jueves día 14, a las 22:00 en la terraza del Café Continental, de Alcalá de Henares.
El concierto irá seguido de una Jam Session abierta para todo el que quiera participar.
Aquí podéis ver una grabación de uno de los temas de la banda.
Noche de verano, buena música y un sitio agradable donde disfrutarlos. No faltéis.

miércoles, 13 de julio de 2011

Liébana, junio 2011

Sólo un Civic como un De Lorean cargado de amigos y uranio sin ningún norte ni puta falta si sobra cerveza. Atravesando pueblos y vivencias recientes de la A-1 justo cuando más lo necesitas. Suena "Morir o matar" justo cuando menos.

Sólo un vehículo como un émbolo de cordura por las arterias cerebrales de asfalto y azar. Sin querer alejarme de nadie. Y volver a salivar la sensación casi olvidada de saber que estás de pronto donde querías. Reviviendo sin temor para quemar el tiempo y los frenos sin quemarte los labios en otras bocas de los mismos suelos.

El viento me pega en la cara y le saco la lengua a la lluvia mientras grito el estribillo. Sin rabia, creo. Otra vez tras tanto tiempo. Y a pesar de todos, vivo. Gracias, voy a agarrarme fuerte.
Parece que esto arranca de nuevo.

Y elegí sobrevivir como forma de pensar

Sedoanalgesia

Sudor. Inquietud.
Pensamientos intrusivos.
Ni la lectura ni el cansancio son suficientes.
Cambio de postura sin esperanza.
Fallan también la masturbación y el vasito de agua.
Al final, otra vez moléculas
de lorazepam surcando mi sangre.
Te echo de menos y pienso en tu cuerpo
como un cadáver aun caliente
en el maletero de mi cerebro.
Y ahora que por fin he podido matarte,
duermo.

miércoles, 6 de julio de 2011

Guillotinas (..con su belleza y su fealdad)


Te sentaste justo al borde del sofá
como si algo allí te fuera a morder.
Dijiste: "Hay cosas que tenemos que aprender,
yo a mentir y tú a decirme la verdad,
yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad,
tú a morir y yo a matar."

Y después se hizo el silencio y el silencio fue a parar
a una especie de pesada y repartida soledad,
y la soledad dio paso a un terror que hacia el final
nos mostró un mundo del que ninguno quisimos hablar.

Y así eran nuestras noches y así era nuestro amor,
comenzaba en el silencio, continuaba en el terror,
y otra vez de allí al silencio. Dime, ¿para qué hablar
de lo que pudo haber sido y de lo que jamás será,
tratando de adivinar qué fue eso que hicimos tan mal?,
si, en fin, se trata de morir o de matar.

Así que, si aún andas por aquí,
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.

Conoció a unas cien mujeres y a cincuenta enamoró,
conoció a otros tantos hombres y con tantos se acostó,
y fundió todo el dinero y la gente se cansó
de escuchar noche tras noche la misma triste canción.

Y ahora ve que el universo es un lugar vacío y cruel,
cuando no hay nada mayor que su necesidad en él.
Y encendiendo un cigarrillo se comienza a torturar
y habrá cerca alguien gritándole "hágase tu voluntad"
y el "la culpa sólo en parte es mía y en parte lo es de los demás".
De lo que se trata es de morir o de matar, de morir o matar.

Fue aquella gitana que nos leyó el porvenir,
dijo "uno es el asesino y el otro es el que va a morir".
Y salimos de allí y me mirarte asustada y el miedo sonó en tu voz:
"antes de que tú me mates, prefiero matarme yo".

Y emprendiste así tu huida y yo corrí a mi habitación
y mezclé en una cuchara el polvo blanco y el marrón.
Y con la sangre aún resbalando te llamé desde ese hotel:
"Por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien".
Y al otro lado te oí llorar y yo seguí y no colgué,
y me suplicaste: "Déjame de una vez, déjame de una vez".

Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas,
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
"nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?"

Moriré, moriré, moriré ...
moriré, moriré y es lo único que sé.
Moriré, moriré ...
moriré y cuando lo haga al fin ya nada va a impedirme descansar
y así obtendré la santa paz que en vida no gocé jamás,
pues hasta morir la única opción siempre es matar, siempre matar.

martes, 5 de julio de 2011

Proximamente..

Cocaetilena (alcohol, cocaína y agresividad)

Mezclar cocaína y alcohol es más tóxico que consumir ambas sustancias de forma aislada. La combinación de dichos tóxico supone una de las politoxicomanías más prevalentes en España y el resto de Europa.

Se estima que entre un 60% y un 85% de los consumidores habituales de cocaína lo son también de otras sustancias psicoactivas, siendo el alcohol el más frecuentemente implicado. Los sujetos alcohólicos, en menor medida que los cocainómanos consumen otras sustancias psicoactivas, estimándose un 18% aproximadamente, y concretamente respecto a la cocaína en torno al 4%.

Estos compuestos tienen efectos antagónicos sobre el sistema nervioso central (depresor y estimulante). Su combinación hace que el hígado produzca otra sustancia: la cocaetilena, que incrementa la toxicidad de la cocaína y la duración de su efecto, ya que permanece en sangre durante más tiempo. Además, aumenta el riesgo de sufrir trastornos depresivos o muerte súbita. El alcohol hace disminuir los efectos de hipervigilancia, rigidez y tensión de la cocaína; y ésta a su vez atenúa la sensación de embriaguez consecuencia del alcohol, así que el consumo combinado conduce a un círculo vicioso que dispara el riesgo de intoxicación aguda o coma etílico.

Se incrementa la sensación subjetiva de bienestar, se aminoran las secuelas físicas y psicológicas del consumo exclusivo de cocaína, se produce una menor disforia en relación al síndrome de abstinencia, se incrementa la respuesta cardiovascular y aumenta la tensión arterial. Dichos efectos son considerablemente más prolongados que en el consumo exclusivo de cocaína, dado el lento proceso de eliminación del metabolito cocaetileno. Además de esta prolongación de los efectos ejercidos por el consumo conjunto de ambas sustancias no se debe olvidar la alta toxicidad que genera absorción simultánea de alcohol y cocaína en el organismo, tanto a nivel cardiovascular como cerebral.

Existen concentraciones de cocaetileno más significativas cuando el alcohol se administra previamente a la cocaína.

En relación a comportamientos violentos hay que indicar que los efectos generados por el uso conjunto de ambas sustancias son desinhibidores de la conducta que favorecen la impulsividad, sin olvidar la disminución de la capacidad de juicio que se produce, llegando a ser favorecida la explosividad del sujeto. La cocaína puede alertar la conducta de las personas que consumen dicha sustancia, especialmente si es administrada simultáneamente con etanol, de este modo se predispone hacia la violencia a través de un incremento de la irritabilidad, la agresividad, la disforia y la paranoia, siendo además esencial que las circunstancias puedan ser favorables para que la violencia tenga lugar.

viernes, 1 de julio de 2011

Dr. Wiler ha escapado al campo gravitatorio de su vida cotidiana.

domingo, 19 de junio de 2011

Añicos

Me paro. Sólo un momento, me digo.
Yo pensaba que el vacío no dolía a punta de dedo cansado,
de bolígrafo roto, de veleta ardiendo.
Claro que no estoy bien.
A punto siempre de estar mejor que nunca.
He partido el mundo para no verte
y ahora estás en todos los añicos.

Inspiro. Esto que me hincha los pulmones
de ningún recuerdo vuelve a ser la realidad.
Observo. Pienso cambiarla. Cambiarme
para que te devuelvan el dinero. Giro.
El sol me baña por fin la sonrisa de futuro.
Y sigo caminando. No volveré a besar para escupir
el alcohol quemado de tu rastro.

sábado, 18 de junio de 2011

No nos cansamos