jueves, 5 de abril de 2012

Despertar inútil

Llueve y no pienso pensar.
Cómo aleja la realidad la cercanía de un recuerdo.
Y esta lluvia que te arrastra de mi vida pero no de mi cabeza.
Voy a vivir bajo una resaca perpetua,
en un domingo infinito en que
sigue lloviendo y ¿dónde estarás ahora?
Acariciando en tu vuelo mi insomnio líquido,
mi piel con el filo metálico
de un silencio.

Que rompa ya la mañana en ibuprofeno y charcos.
Remolino de palabras vacías dibujando
el hueco estéril de tu cuerpo.
No volveré a dormir, despertar es inútil.
Qué sencillo perder algo que quieres demasiado.
Qué sencillo es perderlo por miedo a perderlo.

Avanza el verdín por las grietas
de mi corazón de carretera y lluvia.
La mirada se va enturbiando, se va
devorando kilómetros que no te alejan.
Pero te irás disolviendo en la noche
de verano que es el tiempo y la distancia
como una luna efervescente.
Sólo hay que esperar, supongo.
Que pase todo el tiempo posible
en el menor tiempo posible.

Suena "Avería y redención".
Me masturbo y lloro.
Sigues doliendo más que tu belleza.

(escrito hace aproximadamente un año, 
subido ahora, que también llueve pero
me río de las nubes con los pies calados
y celebro así, personal y extrañamente,
borracho por supuesto
este glorioso aniversario)

miércoles, 4 de abril de 2012

Nocilla Experience VII


"La verdadera culpa de que Josecho escribiera su novela Ayudando a los enfermos, y propusiera que el lanzamiento de la misma se hiciera por medio de anuncios en el 50% de las vallas publicitarias de Madrid, y que todo ello lo financiara la firma Chanel, no residía en obtener mayores ventas de lo habitual, ni en codearse con las modelos más deseables del planeta, ni, mucho menos, en pasar a la historia de la literatura, no, la verdadera culpa era de la Vespa 75 cc, color blanco, modelo Primavera, de un solo asiento [así se aseguraba de que siempre viajaría solo]. Era ésta la actividad que más le fascinaba: pasear en Vespa por Madrid pertrechando con una cazadora de plástico Graham Hill, gafas de sol patrulleras, casco con visera forrado de pegatinas y un iPod conectado a los oídos. Por eso, una vez se hubo lanzado el libro, cada día, a eso de la media tarde, cerraba el candado de su caseta en la torre Windsor, bajaba al parking, arrancaba la Vespa, que guardaba de incógnito entre dos columnas, y salía para ver su rostro en foto presidiendo el día a día de los madrileños. De Orcasitas al Retiro, de San Blas a Chueca, de Moncloa a Carabanchel, de repente, todos los barrios de Madrid se igualaban porque en todos aparecía su cara. Antes de la medianoche regresaba a la caseta, satisfecho, y cenaba un par de lonchas de Pavofrío con pan integral y una lata de Mahou. Lo hechos son ésos, pero, de todas maneras, esta explicación a su ansia por aparecer retratado en vallas publicitarias es demasiado superficial, obvia, hasta quizá inverosímil, cuesta creerla. Recientemente se ha propuesto otra: parece ser que fue a tirar una multa de aparcamiento recién puesta a una papelera urbana cuando, una vez metida la mano en el orificio, palpó lo que resultó ser un libro escrito en inglés, que guardó en la mochila para, una vez en la azotea, comprobar que era de una mujer norteamericana de Utah. El libro tenía en la primera hoja una dedicatoria de puño y letra de la propia autora que decía en inglés, "A quien lo haya encontrado. Ahora, si quieres, ya puedes tirarlo. Afectuosamente, la autora, Hannah". Movido por el interés fue traduciendo poema a poema. Se fijó especialmente en éste,

Qué pura es la soledad de los anuncios por palabras
[la valla publicitaria es otra cosa: no hay
soledad en un mundo ocupado por un solo objeto]
y la de los días del calendario
y la de las fotos de algunos corchos de algunas oficinas
y la de las teclas de los personal computer
y la de los cajones del tocador de una mujer
y la de los elementos de la tabla periódica: recintos
sólo accesibles
[de vez en cuando]
por sus correspondientes isótopos.

Quedó impresionado por los versos: la valla publicitaria es otra cosa: no hay / soledad en un mundo ocupado por un solo objeto, y entendió que era ésa una perfecta vía posible para salir de su monacal encierro, porque [y aquí radica el quid del asunto, el motivo por el cual había dejado de escribir a Marc, aun apreciándolo], en contra de las apariencias, en contra de lo pregonado por él mismo, no amaba la soledad, no, no amaba a Unabomber, ni a Cioran, ni a Wittgenstein, ni a Tarzán, sino que era profundamente infeliz viviendo en una azotea, sin un trabajo normal donde poder relacionarse y saludar por las mañanas, sin un bar en el que tomar café y un croissant y leer el As a diario, sin nadie con quien en verano acudir a las playas de Alicante, condenado así a quedarse en un Madrid vacío y caluroso, en el que el único pasatiempo estival es ir, cuando cae el sol, a cines también vacíos que proyectan películas fuera de circuito, con esas butacas tan aisladas y frías como esas fotos de los corchos, esos días cuadrados del calendario, esas teclas de los personal computer, esos elementos de la tabla periódica, de los que el poema hablaba. Estaba claro que, como decía aquel verso, la valla publicitaria era otra cosa: no podría haber soledad en un mundo ocupado por un solo objeto. Y fue a por ello."

(más fragmentos extraídos de Nocilla Experience, el delicioso delirio narrativo que me tiene absolutamente fascinado, de Agustín Fernández Mallo, y del que seguiré subiendo maravillas troceadas de esta subespecie remota hasta la saciedad o la denuncia)

martes, 3 de abril de 2012

parece que llueve y tú duerme

"Recuerda bien,
no te me pierdas,
no dejes que te vuelva como una piedra.."

domingo, 1 de abril de 2012

No queremos ser un recuerdo menguante


"Cuando uno ha sido abandonado, se puede fantasear con un retorno, con que al abandonador se le hará la luz un día y volverá a nuestra almohada, incluso si sabemos que ya nos ha sustituido y que está enfrascado en otra mujer, en otra historia, y que sólo va a acordarse de nosotras si de pronto le va mal en la nueva, o si insistimos y nos hacemos presentes contra su voluntad e intentamos preocuparlo o ablandarlo o darle lástima o vengarnos, hacerle sentir que nunca se librará de nosotras del todo, que no queremos ser un recuerdo menguante sino una sombra inamovible que lo va a rondar y acechar siempre; y hacerle la vida imposible, y en realidad hacerlo odiarnos. En cambio, no se puede fantasear con un muerto, a no ser que perdamos el juicio, hay quienes eligen perderlo, aunque sea transitoriamente, quienes consienten en ello mientras logran convencerse de que lo sucedido ha sucedido, lo inverosímil y aun lo imposible, lo que ni siquiera cabía en el cálculo de probabilidades por el que nos regimos para levantarnos a diario sin que una nube plomiza y siniestra nos inste a cerrar los ojos de nuevo, pensando: Bah, si estamos todos condenados. En realidad no vale la pena. Hagamos lo que hagamos, estaremos sólo esperando; como muertos de permiso, según dijo una vez alguien."

(fragmento extraído de la novela Los enamoramientos, de Javier Marías)

sábado, 31 de marzo de 2012

primer cuerpo glorioso: teoría de Lola


"Tuvimos algunos escarceos que llegaron a poco, ya que ella buscaba al hombre importante y yo buscaba un polvo como fuese, y esto se me notaba demasiado. A las mujeres, como al whisky, hay que ir bien comido, que si no marean y hacen contigo lo que quieren."
...
"-A mí que no me digan que me han follado tantos tíos. Siempre me pongo encima y soy yo la que se los folla a ellos. Todo depende de la postura.
Efectivamente, todo depende de la postura. El problema del feminismo lo resuelvo yo en dos días aconsejando que las mujeres se pongan encima. Claro que hay la que se te pone encima como una morsa (y no digo como un delfín porque el delfín es más intelectual que cualquier señorita telefonista). No. No es eso. La que sabe sabe. Se pone de rodillas sobre uno, una rodilla a cada lado de tu escuálido cuerpo de funcionario, o el mío, y empieza a hacer su trabajo de lengua, besos, rozamientos y ese dulcísimo cepillo del pubis que te va pasando por el cuerpo y el glande como un estropajo de ternura."
...
"Se hincaba en mí y una y otra vez (tenía una vagina adolescente, impensable en una mujer tan profesional), se hincaba en mí con dulzura y cariño, con furia y desvarío, con rabia y odio, como si quisiera hacerse el haraquiri con mi picha, como los japoneses se lo hacen contra una espada."
...
"Así es como Lola Machado y el Umbrales conseguían unos orgasmos repetidos, profundos, gloriosos, grandiosos, donde ella sudaba y yo le lamía el sudor de las axilas, esos dos coños supernumerarios. Quizá conseguí que su cuerpo se enamorase del mío. Los cuerpos son honrados, me dijo Max Frisch cuando le entrevisté en Suiza. Lola era una mujer compleja, como todas, pero tenía un cuerpo honrado. Eso es lo que hay que buscar en las jais: la honradez equina del cuerpo. El resto es literatura y propaganda. Como dice el gran Chumy Chúmez:
-Progre es la que, mientras se quita las bragas, te pregunta cómo va lo del Pakistán."
...
"Yo se lo decía siempre:
-Con esa cara de Virgen de pueblo y eres la más puta de España, coño.
Y ella se reía, como cuando la llamaba guerrero cartaginés.
-Echarte a ti un polvo, Lola, es como ganarle la batalla a un cartaginés. Eres agotadora y tienes cuerpo africano.
-Y tú una polla de oro que les voy a dar tu teléfono a todas mis amigas, que estos tesoros ya se van acabando. Ahora todos son unisex, o son maricones. Entre maricones y reprimidos no gana una para gatillazos."
...
"La mujer (síntoma último de su frigidez) se estremece más, sexualmente, al contacto de una gema fría que de una picha caliente. Lauro Olmo quería quitármela con joyas, de una manera escandalosa. A veces almorzábamos los tres juntos, en cualquier restaurante, y yo me dopaba de comida ibicenca, vinos incunables y ginebra clandestina y mala (aún no había entrado en la época del whisky, que es como cuando Picasso pasa de la época rosa a la época azul).
Después de las repetidas fornicaciones nocturnas, yo me quedaba hondamente dormido al alba, en mi cama, con todo el mediterráneo y sus clásicos entrando en mi sueño. Es cuando Lola, supongo, aprovechaba para desaparecer y bajarse al piso de Lauro Olmo, donde echarían un casquete y ella se llevaría una sortija, aunque nunca le ví sortijitas, claro, sabía mucho. A mí lo de Lauro Olmo más bien me complacía, pues que tener un suplente se agradece tanto en el amor como en el ciclismo. Aquel sueño fresco y rico del alba se lo debía yo al viajante en joyas baratas. Sin ese sueño no habría podido soportar la marcha que llevábamos de vida."
...
"Jamás he vivido mañanas tan claras, solitarias, felices, tranquilas, iluminadas e irreales como aquellas. Luego llegaba Lola y yo ya pasaba de la lividez de lo lírico a los colores del mundo y de la carne. Lola, su cintura firme, su vientre duro y como de alfarería, su ombligo insolente, su pubis negro y salvaje, sus muslos hostiles y hermosísimos, sus pies grandes."
...
"Una noche se me presentó en la discoteca una pequeñita catalana, una periodista que estaba haciendo Ibiza para los periódicos de Barcelona. Era adolescente y delgada. No tenía cuerpo, pero tenía mucha alma en la cara y en los ojos. Siempre he sostenido que se folla con una cara. Si le tocas el culo a una tonta ya tienes tonta para toda la vida."
...
"Yo bebía cocoloco y procuraba estar brillante con la periodista. Lola desapareció durante tres cuartos de hora y yo se lo agradecí, porque me apetecía ligarme aquel cuarto de kilo de mujer, después de las abundancias plurales de Lola. Polanski también había desaparecido. Jamás sabré si echaron un polvo, ni me importa. El director de fama universal era una tentación muy fuerte para una pequeña cómica madrileña. Por otra parte, yo la había abandonado largamente, por aquella joven muchacha en flor catalana que olía toda ella a Parque Güel. Después Lola me decía:
-No quiero que me folles. Quiero que me quieras.
Vaya usted a saber lo que quería decir con eso. Como para estropearse un verano en Ibiza dándole vueltas al tema."
...
"Adiós, Lola, amor, iluminaste con tu cuerpo de lámpara y tu sexo de niña sabia el verano más verano de mi vida. Cuando te penetraba por el recto, era como si te estuviera asesinando. Te dolía y gritabas. La víctima feliz. (Pocas mujeres he conocido que se dejen hacer eso, aunque alguna.) Fuiste un hermosísimo cadáver en mis brazos, un guerrero cartaginés vencido, muerto y femenino.
En mis labios de decir versos y cosas eruditas, perfuma inesperadamente, en una noche culta y cualquiera, el sabor antropófago, caliente e infantil de tu irrecuperable vagina."

(fragmento extraído del brillantísimo "Memorias eróticas (los cuerpos gloriosos)", de don Francisco Umbral al que me reconozco abocado a acabar siempre volviendo.)

lunes, 26 de marzo de 2012

A20/E9/Paris/Limoges/Lyon/A89/Clermont-Feerand/Tulle/Brive-Est

Fue en aquella autopista francesa, atravesando el mapa político del país y la madrugada, en una herida veloz de muerte y gasoil desde Burdeos hasta Estrasburgo. Iban saltando todos los radares a nuestro paso, iluminando en un destello violento que era nuestro presente, la frialdad del asfalto dormido. Inmortalizando una y otra vez el fotograma perfecto de mi mirada invencible, con la sonrisa y los puños apretados sobre el cuero tembloroso del volante. Condujimos toda la noche nuestras vidas inacabadas, transgrediendo leyes nacionales de tráfico y sentido común, hacia un impacto fatídico y hermoso que nos culminara. Dentro de aquel útero mortal, rodante y tapizado. Lanzado hacia el nido definitivo de hierros y sangre, añicos de cristal y de pasado, que demostrara para siempre y con la ironía macabra propia del mundo, lo vivos que nos sentimos en aquel momento. Y la luna gigantesca y cómplice, congelando de blancos y silencio las cunetas, reflejada en nuestros ojos muy abiertos y sin vida. Una colisión letal y apoteósica. Final sublime. La única posibilidad de enseñaros a todos y de una vez, la brutal belleza de las cosas rotas.

domingo, 25 de marzo de 2012

Juguemos



Se le propone a la visitante accidental o lectora asidua:
1. Permanezca frente a su pantalla con los ojos abiertos y actividad cerebral propia de la vigilia durante la completa reproducción del video arriba incrustado.
2. Intente no emocionarse ante el estudiado y forzadamente desenfadado sensiblerío indecente que envilece el mismo.
3. Sin dejar de cumplir el punto 2, resístase ahora a desternillarse cruelmente de cualquiera de las peculiaridades propias de cada personaje filmado.
4. Visione con toda su atención el fragmento que transcurre entre el minuto 5:41 y 5:59.
5. Si cree reconocer al único y todopoderoso administrador genial de este santo lugar cibernético no se ponga nerviosa o irresistiblemente excitada y continúe leyendo.
6. Séquese y finalmente envíe en formato conspiración sus agradecimientos por la belleza desprendida, acompañados de una foto de cuerpo entero, sus medidas honestamente centimetradas y su disponibilidad horaria, geográfica y explícitamente anatómica. Buena suerte a todas.

sábado, 24 de marzo de 2012

Nocilla Experience VI


"Marc, siempre que va al mercado que hay en los bajos de su edificio, regresa enojado porque quieren venderle productos etiquetados como ecológicos o naturales. A mí, señora, deme usted lo artificial, ¿es que acaso me ve vestido de campesino? ¿No se ha enterado usted aún de lo que es la síntesis? Como no tiene lavadora lleva la ropa una vez por semana a una lavandería, que está a un par de manzanas, llamada Pet Shop Boys, cuyo dueño, un gay treintañero que heredó el negocio, tiene todo el día a ese grupo en el hilo musical instalado nada más morirse sus padres. Siempre saluda a Marc con un movimiento de mano y le cuenta que ha pedido unas nuevas lavadoras, muy potentes y baratas, que fabrican en un país del Este cuyo nombre siempre se le escapa. Marc, mientras espera, mira el rodar del tambor, y cada día se sorprende pensando que lo que da vueltas ahí dentro no es ni más ni menos que su propia piel solidificada. Pero hoy ha pensado que esa mezcla de pieles es la destrucción de la Teoría de Conjuntos, la derrota de los órganos de un cuerpo."

"Jack entra en la caravana. Es metálica, de color aluminio y contornos redondeados. La compró porque le recordaba a Carol, también fuerte y suave. Abre las pequeñas escotillas y deja la puerta abierta, así penetra un neto haz de luz que le hace compañía mientras se sienta en la zona en penumbra. Al lado de la cama plegable tiene un trozo del decorado de Corazonada, la película de Coppola, que pilló en una subasta en Palo Alto, un pedazo de cartón piedra bastante roto en el que está un automóvil de los 70 y un horizonte desértico en tonos pastel sobre el que hay un cisne gigante, una rueda rota de bicicleta y una fuente de neón de la que nunca para de salir agua. Traía los cables pelados, pero consiguió arreglarla. Ahora enciende la radio, limpia un poco la cocinilla, ordena, lee un rato Moby Dick, el único libro que tiene. Después, cuando el sol declina, sale a sentarse fuera. Suele pensar entonces que cuando Carol desapareció del planeta Tierra, alguien bondadoso de ahí arriba tendría que estar calculando que justo en ese momento la cantidad de bien dispendiado por ella en esta vida era igual en cifra a la cantidad de mal que también había infligido a sus semejantes, y que el sentido de la vida consiste en eso, en arrojar al final un saldo igual a cero. Otras veces, también por la noche, enciende la fuente de neón de la que nunca para de salir agua y se sienta fuera a ver el resplandor. Después, suele quedarse dormido con un güisqui en la mano."

(más fragmentos extraídos de Nocilla Experience, el delicioso delirio narrativo que me tiene absolutamente fascinado, de Agustín Fernández Mallo, y del que seguiré subiendo maravillas troceadas de esta subespecie remota hasta la saciedad o la denuncia)

viernes, 23 de marzo de 2012

Noguera y yo en la Galileo

 Pues sí, eso parece. Este tipejo y su enfermizo humor, amenazando siempre la cordura coleciva a carcajada sucia. Esta noche, a eso de la 1:30, creo. En la Sala Galileo Galilei. Y por poco más de 10 pavos que ellos se atreven a justificar como gastos de distribución cuando hay que ir a su puta puerta y en el horario que a ellos les apetece a comprarla. Allí estaremos joder.

Y esto es para el que todavía necesite una demostración de lo que este engendro genial es capaz de hacer. Que ustedes se lo gocen.

martes, 20 de marzo de 2012

Olor a pólvora

Me propuse con tal convición esto de vivir sólo para mí mismo, que ni de las experiencias recientes más intensas me resulta legítimo escribir. Silencio creativo como radicalización máxima de egoísmo. Vivir quemando los días, besando las esquirlas mojadas del riesgo. Y seguir oyendo la literatura constante y sublime de esa voz en off dentro de mi cabeza.

Pero pasa que observo delante de mí cómo una embarazada latinoamericana graba en vídeo el espectáculo pirotécnico con su teléfono de última generación. Y entonces me percato de que toda la ciudad de Valencia guarda silencio y mira hacia el cielo espeso, negrura especular de un Mediterraneo cansado. Trago de la botella rajada de dos litros de Coca-Cola rebosante de hielo y ron, fingiendo torpeza en el intento de no cortarme la boca con el filo irregular del plástico. Y me compadezco de esos remotos espectadores multimedia como lo haría de mis propios lectores si detallara al milímetro todas mis vivencias.

Huele a pólvora, alcohol y sangre. No sé si estoy en Fallas, en un hospital de campaña en mitad de una guerra decimonónica, o caído de nuevo muy al fondo de mis propios ojos. Empiezo a notar el ron circulando por todas mis arterias, llega la traca, y es de mí mismo de quien me compadezco, mientras veo en lo alto los proyectiles estallando como aneurismas o sueños. Ya he vuelto a rajarme la sonrisa y los principios bebiendo. Todo se llena de humo y aplausos. Desaparezco.

Paseo virtual por la exposición de mi viejo


Si es por brasear que no quede, estábais prevenidos. Para todo el que no pudo pasarse por la inauguración, o no vaya a poder pasarse hasta el 20 de abril por Cuenca, se puede dar un pirulo virtual y ver con zoom los cuadros de la galería "Xamoralarte" pinchando aquí.
Desde aquí os remito a la primera entrada anunciando la inauguración, y a la segunda en la que aparece una reseña de la exposición en el diario El día. Disfrutad.

domingo, 18 de marzo de 2012

Confesión de parafilias

Aveces toca levantar las cartas. Nada que ver con una derrota. Ni mucho menos un ejercicio modélico y repelente de honestidad dudosa. Se trata más bien de seguir dejando a mi paso tambaleante miguitas de pan mojado en whisky para quien quiera encontrarme. Esta vez de otra forma. Éstas son mis referencias más que literarias. Algunas no han dejado de serlo nunca desde el nacimiento del blog, mientras que otras son de reciente y azaroso descubrimiento. Les corresponde a otros juzgar lo que de todos ellos hay en lo que escribo, en lo que vivo. Sabéis que me encanta dejar bien claro lo que me decepciona, me aburre o me apesta. Lo que me produce repugnancia o hastío. Por una vez y sin que sirva de precedente, aquí tenéis parte de lo que me interesa o me conmueve en este rabiosísimo ahora.

"Y entonces volaron". Me encontró ella a mí después de tanto tiempo. Me gusta y no sólo por que intercale versos de Extremo (no es casual nuestro pasado compartido) o de Vegas. La cuidadísma estética en blancos también ayuda. Siente, eso seguro. Y me flipan muestras como ésta.

"Las notas de doxa grey". Caí en su blog de tan pura casualidad que cuesta creerla. Buscaba una crítica teatral y encontré una denuncia fresca y descreída de la escuálida agenda cultural alcalaína. Desde entonces sigo sus punkarradas culturetas. Publicó recientemente este texto, que me hizo una gracia a la vez tierna y amarga.

Este pasado jueves, mi hermano Escandar Algeet, acudió por fin como invitado al estudio de radio de mis amiguetes de NoEsNuestraPrimeraVez, y claro que dejo constancia. Aquí puede escucharse el programa completo.

Alucine nocillero aparte, el blog de Fernandez Mallo no tiene desperdicio. Se llama "El hombre que salió de la tarta" y es apasionante. Este engendro no tiene límites artísticos conocidos. Explica y demuestra a la perfección su revelador concepto de literatura: un hallazgo inevitable de francas sobredosis de lirismo y poesía en los resquicios del formalismo científico. Ha publicado este artículo recientemente: un mapa de cifras y letras. Muy interesante.

Terminando, un clásico. Penteo y su sagrada profanación. Recuerdo faltar a clase de Anatomía Patológica, allá por mi tercero de carrera para leerle en un ordenador de la biblioteca. Por entonces escribía en un blog de zonalibre. Hace poco que le reencontré ya con web propia, y claro, volví a engancharme. Es acojonante su desparpajo narrativo y su profundo conocimiento de las pulsiones humanas. De lo último que ha escrito, me quedo con Las noches. Bueno, y con La compasión. También con El pánico, cómo no. Y qué cojones, con La curiosidad, obligatoriamente.

Hasta aquí este recuento de parafilias. No se escandalicen demasiado. Reparen en mis intentos ridículos de disimular el plagio. Y sobre todo, no intenten jamás entender mejor mis textos a través de los suyos. Lean con cuidado o acabarán como yo.

sábado, 17 de marzo de 2012

Noche de jazz en Clamores


Esta noche de evasión y sábado se unen la cerveza, el humo y dos amigos para asistir a este grandioso espectáculo de virtuosismo musical: Pedro Iturralde Quartet. Será en la Sala Clamores (c/Alburquerque, 14) donde actúan estos genios a partir de las 22:00 y por 12 (anticipada), 15 (en puerta) y 5 (estudiantes) pavos de entrada. Allí estaremos disfrutando de este delicioso privilegio.
   
Pedro Iturralde: Saxos y Clarinete
Mariano Díaz : Piano
Richie Ferrer : Contrabajo.
Carlos Carli: Bateria.

Aquí dejo esta joyita extraída del disco Jazz Flamenco del año 1974, con la guitarra de Paco de Lucía y el saxo de Pedro Iturralde.

Nocilla Experience V

"Harold ya ha ascendido por el estado de Florida para entrar en el Georgia, traspasarlo, llegar al de Alabama, seguir corriendo hacia Kansas, Colorado, Dakota, Montana, y llegar a Canadá. 108.007 km y aún no se ha detenido. Comienza a constituirse en un fenómeno mediático. Los reporteros que quieren entrevistarlo tienen que hacerlo en marcha, porque mientras descansa, por las noches, ni admite preguntas ni quiere ser molestado. Existen muchas especulaciones acerca de cuándo se detendrá. Diferentes gremios se lo rifan: los comentaristas deportivos afirman tenerlo como el más importante ultramaratón man de la historia del deporte; los artistas dicen que nada tiene que ver con el deporte y que es el más genial renovador del Land Art; los ecologístas que ni una cosa ni la otra porque en sus pretensiones ni alberga batir marca alguna ni registrar en documento gráfico su carrera, sino que es un canto al desplazamiento no contaminante. Por su parte, la facción ecologista de Al.Qaeda dice ser la legítima representante de Harold en el mundo entero y anda en trámites para comprar sus derechos de imagen ya que este corredor no participa de la tecnofilia occidental, viaja con lo puesto y, sobre todo, en su frenética carrera hay una clara intención de huída de los Estados Unidos de América, origen del Mal por antonomasia. Ahora, tras 3 años corriendo a razón de 40 km diarios, ha llegado a Alaska, donde no le quedará más remedio que dar media vuelta y tirar de nuevo hacia el sur. Desde el coche de una televisión local le preguntan el porqué de tal carrera, y él responde, Cuando me divorcié me quedé hecho polvo, dejé la medicina y me largué a vivir a Miami. A los pocos días de instalarme fui al supermercado y compré una caja de Corn Flakes, la tradicional, y cuando llegué a casa vi que la fecha de caducidad de esa caja era exactamente la del cumpleaños de mi ex esposa. Volví al súper y pedí todas las cajas de Corn Flakes que tuvieran en stock con esa fecha de caducidad. Aparecieron al día siguiente con medio camión. Las acumulé en el garage y llegué a la conclusión de que tendría que comérmelas todas a fin de expiar el fantasma de mi mujer: si me comía todas las cajas que caducaban el día de su nacimiento era como si sólo al terminarlas pudiera darse por finalizada nuestra relación, y sólo así todo apego melancólico y sentimental se esfumaría. Cada vez que masticaba destruía una caricia, un gesto, una agresión, todo: actos que en otro tiempo habían consolidado lazos entre ella y yo. Y me puse a jugar al tenis de videoconsola y a comer sin parar, hasta que un día, tras 3 años y medio, las cajas se terminaron y comprendí que era libre."

"No deben los espejos estar en otra posición que no sea la vertical, no deben reflejar otro mundo que no sea el que se alza elevado en paralelo a las líneas de fuerza gravitatorias. Qué monstruosidad concebiría un espejo en el suelo, horizontal, que reflejara únicamente el vacío del cielo y su ausencia de horizonte, el espejo plano de los nadadores que por el rabillo del ojo sólo ven  techos falsos. Pero, aún más, qué monstruosidad concebiría un espejo pegado al techo, copiándonos sin descanso a vista de pájaro, todos convertidos en mapas, en meros croquis andantes que flotan por encima del centro de la Tierra, todos convertidos en luz atrapada, desmineralizada. Pero los espejos ya no importan, a nadie interesan ya las copias, el morphing [tratamiento informático de los rostros qye distorsionan las facciones sin llegar a desfigurarlas del todo] arrasa. Lo dijo Artaud, "el rostro humano es una fuerza vacía, un espacio de muerte ... esto significa que el semblante humano no ha hallado aun su cara ... , es cierto que el rostro humano habla y respira desde hace miles de años, pero nos sigue dando la impresión de que aún no ha empezado a decir lo que es y lo que sabe". Así, hasta la fecha, Frankestein, Tetsuo, Mr. Spock, Mortadelo, Barón Ashler no son más que tímidas emulsiones de lo que vendrá. En ese momento la luz se detendrá en cada uno de nuestros rostros y no hará falta ninguna imagen especular. Unos científicos de Berkeley acaban de anunciar en Nature que esa luz ya la han detenido."


"Sandra, ¿sabes una cosa?, le dijo un día Jota, En aquel palacio de cristal dedicado al parchís hay una radio que un obrero por descuido dejó encendida. Me han dicho que los nómadas pasan y una voz extranjera, que reverbera en las estancias vacías, les hace compañía hasta muchos kilómetros más allá, donde la escuchan los días que el viento sopla a favor. No me lo creo, responde Sandra. Pues es verdad; por cierto, he visto que reponen de nuevo Viaje a Italia de Rossellini en sesión de madrugada, ¿vamos? Sandra lo piensa unos segundos, y dice, No, me temo que será un rollo."

(más fragmentos extraídos de Nocilla Experience, el delicioso delirio narrativo que me tiene absolutamente fascinado, de Agustín Fernández Mallo, y del que seguiré subiendo maravillas troceadas de esta subespecie remota hasta la saciedad o la denuncia)