martes, 13 de marzo de 2012
martes, 6 de marzo de 2012
NaClO (de tus labios)
Porque no me conoces
y me miras y sigues bebiendo
armada toda de pestañas.
Venenosa entera. Quizá seas
sencillamente lo único que ahora necesito.
Pero no estoy dispuesto a darme cuenta a tiempo
(en tus ojos de vodka ardiendo he visto
que tú ya lo sabes y creo que me basta).
Sería lento y tibio, fácil. Como un trago.
De lejía. Casi ser feliz sería.
Y eso es algo que no sé si aun puedo permitirme.
Te quiero así, imposible y perfecta de tanto invierno.
lunes, 5 de marzo de 2012
Pregunta nº 236 del examen MIR: y ahora, ¿qué especialidad elijo?
Para acceder al programa de las jornadas de Madrid, pincha aquí.
Espero veros a todos las caritas por allí, compañeros "erreblastos".
Nocilla Experience IV
Marc conoció a Josecho a través de Internet, en una página web de moda. Lo que le atrajo a Marc de Josecho es que, según aseguraba esa web, fuera éste un exponente de una extraña literatura. Investigando un poco más supo que vivía en Madrid, que tenía 35 años, que admiraba a San Juan de la Cruz y a Coco Chanel a partes iguales, que practicaba la soledad con verdadero fanatismo y que también tenía por exponentes de auténticos fermiones [aunque él no los llamaba así], de una vida plena en soledad, a Nietzsche, Wittgenstein y Unabomber, sólo que él en su lista cambiaba a Cioran por Tarzán. Eso sí, del gran Henry J. Darger, aquel hombre que para Marc era el fermión absoluto, Josecho ni hablaba. También supo que observaba en las ciencias a la poética del nuevo siglo, y que, también igual que él, compartía punto por punto los versos de la canción de Astrud, "Qué malos son nuestros poetas". En esa página web también pudo descubrir que practicaba con furor una tendencia estética denominada por él mismo "narrativa transpoética", consistente en crear artefactos híbridos entre la ciencia y lo que tradicionalmente llamamos "literatura". Marc fue ganando curiosidad, sólo eso, pero lo que terminó por seducirle de Josecho fue saber que también vivía en una caseta construida en una azotea de un edificio de Madrid. Josecho, por su parte, nada más entrar en contacto con Marc por e-mail, se interesó por la Teoría de la Soledad Fermiónica, la cual consideró como un ejemplo casi en estado puro de "narrativa transpoética". Marc le fue enviando, con cada mail, un archivo adjunto con las diferentes fases de su teoría. Cuando adquirieron más confianza, Marc le reveló que había conocido a otro transpoeta, un tipo alto y con barba, que en verano vestía un abrigo de "tweed", que había desarrollado una teoría sumamente interesante denominada por sí mismo Teoría de las Bolas Abiertas o Rayuela B, pero que sólo lo había visto una vez, de pasada, y no sabía ni su nombre ni dónde hallarlo. Con el tiempo, Josecho le desveló varios de sus proyectos, que Marc consideró de suma importancia. El lazo fue estrechándose. Un día Marc no obtuvo más respuestas de Josecho. Insistió, pero nada. Así, desde hace un año.
Finales de septiembre, Ernesto llega a su piso en Brooklyn, enciende la tele, baja el volumen a cero. Destacan sobre los ruidos de la ciudad los gruñidos broncos del cerdo de la vecina; lo guarda justo debajo de donde él tiene su estudio; a veces oye cómo le susurra al oído. Se sienta a dar los últimos retoques a uno de sus 2 proyectos más golosos, la Torre para Suicidas. Esta construcción parte de la idea de que los miles de suicidios que al año se consuman en la ciudad de Nueva York, así como las tentativas frustradas, resultan demasiado dramáticos y engorrosos debido a no disponer de unas instalaciones adecuadas y debidamente organizadas. Así, lo dejan todo hecho un asco; sangre en las aceras, ahorcados a los que se les rompe la cuerda y hay que reanimarlos, cuerpos mutilados al paso de los trenes, y todo con el consiguiente perjuicio psicológico para las verdaderas víctimas, los que se quedan, obligados a contemplar semejantes espectáculos. Su torre consta de un ascensor que eleva al suicida desde una planta baja, donde hay servicio de capellán, cafetería, algo de comida rápida, gabinete psicológico a fin de afrontar el trance en las mejores condiciones mentales posibles, espacio para los familiares y enfermería por si el intento resulta frustrado, hasta la altura de un 8º piso. Y ahí sí que no hay nada: una sala blanca y vacía, y un hueco para el vuelo picado que da a un patio en el que al impactar el suicida contra el suelo se activan unas mangueras que expulsan agua y lavan tanto al defenestrado como al pavimento. También, justo enfrente de ese 8º piso hay un muro perfectamente blanco para que el candidato no vea horizonte alguno [en encuestas realizadas a suicidas frustrados se ha comprobado que la visión de un horizonte justo antes de tirarse es lo que les imprime renovadas ganas de vivir y abortar la idea]. En los sótanos, se hallan dependencias destinadas a otro tipo de opciones; camas junto a abundantes botes de somníferos, cuartos especiales con sogas colgadas de sus correspondientes vigas, duchas de anhídrido carbónico, y así. Ernesto está tan orgulloso de su proyecto que piensa enviarlo al Concurso de Arquitectura Compleja que anualmente se celebra en la ciudad de Los Ángeles, California. Huele a pescado. En el horno se quema.
Antón tiene la teoría de que en los discos duros de los ordenadores, toda la información allí escondida y digitalizada en ceros y unos jamás se pierde por mucho que se formatee el disco, sino que por un proceso espontáneo que con los años de desuso del disco convierte lo digital en analógico, puede verse físicamente materializada en una sustancia derivada, espesa y de color azul amarillento, llamada "informatina"; pura química de información con ADN propio. Dado que la información ni se crea ni se destruye, sólo se transforma, y dado también que el percebe es el único ser vivo que crece en una violenta frontera de la que recibe constantemente información del conjunto de todos los procesos naturales [de ahí su musculatura e intenso sabor], el sueño de Antón es poder transpasar toda esa informatina de los discos duros al percebe. Se multiplicaría su sabor, piensa, sin perder el aroma original marino, y ganarían en tamaño. Transmutar los ceros y unos de una foto de familia retocada con Photoshop, o de un mal verso esbozado con Word, o de una contabilidad gestionada con Excel, en puro músculo comestible.
(más fragmentos extraídos de Nocilla Experience, el delicioso delirio narrativo que me tiene absolutamente fascinado, de Agustín Fernández Mallo, y del que seguiré subiendo maravillas troceadas de esta subespecie remota hasta la saciedad o la denuncia)
domingo, 4 de marzo de 2012
Muestra planetaria de una tristeza química
Las minas del cielo estallan en quinientos pedazos
y no es que no lo esperase, es que aun no estoy preparado.
En cuanto pienso que lo estoy logrando,
miro y resulta que he cambiado.
Lo intento por quinta vez y me parece sagrado,
y mientras lo intento veo cómo te vas evaporando.
Estoy seguro, tiene que haber algo
que me ayude a soportarlo.
En las farmacias del espacio,
en un laboratorio mágico.
(Letra del tema "Laboratorio mágico" del disco "Una semana en el motor de un autobús" de 1998. Música de "Linea 1" del mismo álbum. Todo esto sonaba en el interior del citroen c5 a las 4:00 am mientras atravesábamos el sur de Alemania y el termómetro del ordenador de abordo marcaba una temperatura exterior de -12ºC. Dentro de mi cabeza aun sigue sonando. Y la sensación térmica no ha cambiado.)
sábado, 3 de marzo de 2012
Expone mi viejo
Con el título de"Antumbra" el viernes 9 de marzo se inauguran en Cuenca dos exposiciones con las últimas creaciones de mi padre. Una a las 19:30 en la galería "Pilares" amenizada por la cantante Alba Castillo (primita mía) y el pianista Enrique García (hermano jodido) que interpretarán canciones del tipo BACK TO BLACK. Esta galería se encuentra en el pasadizo comercial que comunica la calle Carretería con Hermanos Valdés. La dirección exacta sería: C/Hermanos Valdés, 12, semisótano. La otra en la Calle República Argentina, 1 a partir de las 20:30 horas en la galería "Xamoralarte".
Si te quieres sumar a estos actos, será un placer compartirlos contigo (dan vinate), pero si prefieres visitarlas otro día "Xamoralarte" abre de lunes a viernes de 10 a 14 y de 17:30 a 20:00 horas escepto los sábados que sólo abre de 10:00 a 14:00 horas. La galería "Pilares" abre jueves, viernes y sábados de 18:00 a 21:00 horas. Seguiré braseando próximamente con el eventazo.
Si quieres echar un vistazo a su obra, éste es su blog.
"eternal sunshine of the spotless mind" será posible segun diario médico
Junto al aumento ilimitado de las capacidades cognitivas, otro gran anhelo es la posibilidad de borrar de forma selectiva los recuerdos. Agnès Gruart, catedrática de la División de Neurociencias de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, y experta en las bases fisiológicas del aprendizaje y la memoria, ha recordado el aluvión de noticias difundidas en 2009 sobre el desarrollo de una molécula, denominada ZIP, capaz de eliminar los recuerdos.
(reportaje de María Sanchez-Monge en diariomedico del jueves 1 de marzo de 2012: http://neurologia.diariomedico.com/2012/03/01/area-cientifica/especialidades/neurologia/mucho-pastillas-para-recordar )
viernes, 2 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
Nocilla Experience III
"Así que Julio va y escribe, ¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el petril de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo dentífrico. Pero ella no estaba ahora en el puente.
Y a renglón seguido,
Definición de Bola Cerrada: Una bola B del espacio R elevado a n es cerrada si su complementaria (R elevado a n - B) es abierta.
Ambas son consideradas conjuntos disjuntos en ese espacio R elevado a n, aunque puede llegar a definirse un espacio difuso tal que en él ambas bolas se intersequen."
"La mística tiene mucho que ver con el agua mineral con gas. Microesferas de aire que suben verticalmente a velocidad constante sin que les importe la curvatura del Universo. Un ascender que carece de correlato e imagen en el espacio-tiempo. La masa tiende a caer, y todo es masa, y todos somos y seremos masa, y quizá algún día haciendo colisionar 2 chorros de subatómicas partículas encuentren los físicos al fin el ansiado bosón de Higgs que dé cuenta de tanto peso que nos constituye y rodea. Sube a velocidad constante la burbuja de aire, fría y pequeña, aunque en el torrente sanguíneo te mate. Alguien tendría que pensar qué ocurriría si toda la nieve de las estepas fuera agua mineral con gas congelada, qué forma tendría el tiempo detenido en esas microesferas."
"Harold ya ha ascendido por el estado de Florida para entrar en el de Georgia, traspasarlo, llegar al de Alabama y seguir corriendo. Desde que abandonara su casa prefabricada en Miami y el tenis de videoconsola, sólo corre sin haber aún regresado. Únicamente se detiene para dormir; todo lo demás lo hace en marcha. Cada vez que llega a un cruce se decanta por un ramal al azar, y traza así un camino sinuoso que visto en mapa recuerda al de la carcoma en la pata de una cama con forma de continente americano [recientemente alguien ha señalado su parecido con las circunvoluciones de un cerebro]. Pantalón de pinzas chino, polo rojo, cazadora como de aviador y las viejas Converse en los pies. Ningún signo le indica que deba ni seguir ni detenerse, adopta aquella neutra solución del Principio de Inercia que ya postulara Newton: en tanto nada lo impida, toda cosa en movimiento continuará su trayectoria a velocidad constante. Ha cerrado su mente de la misma manera que la carne tiende a cerrarse tras una operación quirúrgica. Es ése uno de lo secretos que más le atraían cuando en Boston ejercía de médico: ¿por qué el cuerpo, aunque lo sometas a encarnizadas operaciones, siempre tiende a cerrarse, a cicatrizar su herida, a crear de nuevo oscuridad dentro de sí mismo como si la luz, que fuera es signo de vida, allí dentro equivaliera a muerte? Ahora Harold corre, aumenta su masa corporal, y así, cada vez le será más difícil a la luz llegar adentro, al centro del cuerpo que una vez maculado ya no tiene remedio. Muy lejos, una pantalla en blanco y negro de televisor acumula esa luz y miles de partidas de tenis ganadas contra sí misma con un esponjoso doing. 3057 km recorridos, y ni un solo recuerdo."
(más fragmentos extraídos de Nocilla Experience, el libro que me tiene absolutamente fascinado, de Agustín Fernández Mallo, y del que seguiré subiendo maravillas troceadas de esta subespecie remota)
viernes, 17 de febrero de 2012
Velcromina intrave(Ne)nosa
[Vámonos que es viernes, y los viernes es cuando pasan cosas]
No es del todo Jaranaspirit, es más bien Parrandastyle: RequeteJáá!!
jueves, 16 de febrero de 2012
Las luces de los aviones
En tus ojos y en esa canción de Aroah,
anochece y todo se hiela.
Miro tus fotos y son las fotos de una muerta.
Y la noche sigue anclada al cielo por las luces de los aviones,
atornillada al suelo por los charcos de alcohol y orina que reflejan
su brutalidad y su belleza
contenidas. Siempre
va clavándome al whisky la tristeza
y la carne sobre la calle regada de rostros
borrados de química y lluvia.
Ahora que ya nada puede dolerme. Muy a pesar
de los rótulos de las farmacias. Del pasar atroz
de los trenes como días.
Miro tus fotos y son las fotos de una muerta distinta.
Pero en tus ojos y en otra canción inútil,
amanece y nada cambia.
El olvido es esa cirugía del pasado que ya nadie puede permitirse.
Verso de combustión lenta 37 (también con el escaner de la biblioteca)
(A Elena, y en recuerdo de aquel conciertazo en el palacio de los deportes de Madrid que nos gozamos el 30 de diciembre del añito pasado)
Nocilla Experience II

"Una mujer llamada Cynthia Ferguson, licenciada en Medicina por la Universidad de Columbia, ha escrito el libro Historia universal de la piel, un tratado que abarca desde las enfermedades de ese órgano a la antropología, usos y costumbres asociados a ella a lo largo de un amplio abanico de culturas y razas. Cuenta que todo se le ocurrió cuando, en las prácticas de cirugía que ella supervisaba en la universidad, todos los alumnos tenían un miedo impresionante al primer tajo de bisturí, cortar la piel les producía una desazón y grima que incluso algunos no podían soportar. Sin embargo, en cuanto metían las manos dentro de la brecha y tenían que acometer auténticas carnicerías en los órganos internos, ese rechazo desaparecía, y hasta se divertían de la misma manera que los niños cuando juegan con el barro o a las cocinitas. Eso le hizo ver el poder de ese órgano que mide 2 m cuadrados en un ser humano estándar; el órgano más extenso que existe."
"Debido a que nada que porte información puede ir más rápido que la velocidad de la luz, existe lo que los cosmólogos llaman horizonte de sucesos, el punto más allá del cual no podemos aún conocer lo que ocurre. Señales de luz que se emitieron hace millones de años y de cuya existencia aún tardaremos en saber. Pero ese horizonte no es plano, sino una extensa superficie que esféricamente nos rodea, una bola cerrada e impermeable hasta que indique lo contrario una simple fórmula que liga la velocidad con el tiempo. En ese momento la nada se materializa en todo, e Ingrid Bergman se echa a llorar cuando en el rodaje de Viaje a Italia encuentran a una pareja abrazada entre la lava de Pompeya. No estaba en el guión ese horizonte de sucesos, pero había alguien allí para filmarlo, traspasarlo, elevarlo a la ficción. El artista Damien Hirst le dice a la prensa, mi obra lo único que demuestra es la imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo."
"Un día de septiembre, Harold, médico de profesión, de 32 años de edad, divorciado y sin hijos, natural de Boston pero afincado en Miami tras, precisamente, haberse divorciado y entender que necesitaba un cambio a aires más cálidos, está en su casa de una sola planta desde la que se ve la costa y un mar tan plano que parece mercurio. Juega al tenis con una videoconsola Atari del '79 conectada a la tele. La pantalla, totalmente negra, un punto cuadrado y blanco que hace de bola, y sólo 2 líneas blancas que se mueven de arriba abajo y simulan a cada jugador y su raqueta. Mediodía, la gente duerme o se baña, las persianas bajadas, silencio, y tras cada golpe de raqueta oye el esponjoso doing que le recuerda al latido de un corazón. Desde hace 3.5 años no para de jugar y devorar Corn Flakes con leche. Es la 78567 vez que es vencido por la tele. Se dirige a la cocina a por otro tazón de Corn Flakes, y observa que se le han terminado. Va hasta el garaje, donde guarda, tiradas en una esquina, multitud de cajas de cereales sin abrir mezcladas con otras vacías. Revuelve esa pila, se sumerge en ella, pero nada. Para su sorpresa, todas están ya consumidas. Metidas a presión en una de esas cajas vacías encuentra sus viejas zapatillas de deporte Converse. Las toma entre sus manos, huelen a musgo, y tras darles un par de vueltas en torno a sus ojos, se las calza, sale al jardín y se pone a correr al trote calle arriba. Lleva un pantalón chino de pinzas, un polo rojo y una cazadora de estilo aviador. Llega la noche y aún nose ha detenido."
(más fragmentos extraídos de Nocilla Experience, el libro que me tiene absolutamente fascinado, de Agustín Fernández Mallo, y del que seguiré subiendo maravillas troceadas de esta subespecie remota)
miércoles, 15 de febrero de 2012
Vida perra bailonga
Pues sí, la noche del sábado toca en El Dragón el grupo de mi primo, ese personaje enfermizo y tierno, estúpida pero literariamente autodestructivo al que estoy inmensamente agradecido por delirios como éste.
Iban a tocar en Elperroverde, un café cultureta que hay en el centro de Alcalá y pensaba tragarmelo enterito, pero nada. Dice que en sitios desparasitados y con agua corriente se niega, por principios. Así que nada, a éste no sé si al final acudiré a rememorar magulladuras e intoxicaciones prepúberes, costras purulentas varias de mi pasado no tan reciente. No sería un mal sitio donde volver a dislocarme el hombro. De momento voy dando la brasa. A partir de las 9 y media, 3 pavillos, Asco&Panzetta in live!
martes, 14 de febrero de 2012
Nocilla Experience, de Agustín Fernández Mallo
"Sandra hace el vuelo Londres-Palma de Mallorca. Apenas 1 hora en la que el giro de la tierra se congela. Hojea la revista British Airways News. Reportajes de vinos Ribeiro, Rioja, las últimas arquitecturas high-tech en Berlín, ventas por correo de perlas Majorica. Sobre una foto de una playa del Caribe le cae una lágrima, pero no por culpa de la playa, ni del Caribe, ni de la gravitación que le es propia a las lágrimas. Mira por la ventanilla, lleva los ojos al frente. Ni nubes ni tierra. Constata lo que ya sabía: en los aviones no existe horizonte."
"...El radio de acción, el banco de pruebas para su constatación, no pasa de 2 o 3 manzanas en torno a su azotea. En el barrio encuentra todo cuanto necesita: comestibles, conversaciones banales y ropa de temporada en tergal. La pretensión de su teoría consiste en demostrar con términos matemáticos que la soledad es una propiedad, un estado, connatural a los seres humanos superiores, y para ello se fundamenta en una evidencia física bien conocida por los científicos: sólo existen en la naturaleza 2 clases de partículas, los fermiones [electrones y protones, por ejemplo] y los bosones [fotones, gluones, gravitones, etcétera]. Los fermiones se caracterizan por el hecho, ampliamente demostrado, de que no puede haber 2 o más en un mismo estado, o lo que es lo mismo, que no pueden estar juntos. La virtud de los bosones es justamente la contraria: no sólo pueden estar varios en un mismo estado y juntos, sino que buscan ese apilamiento, lo necesitan. Así, Marc toma como reflejo y patrón esa clasificación para postular la existencia de personas solitarias que, como los fermiones, no soportan la presencia de nadie. Son éstas las únicas que le merecen respeto alguno. Aparte, están las otras, las que como los bosones se arraciman en cuanto pueden bajo asociaciones, grupos y demás apiñamientos a fin de enmascarar en la masa su genética mediocridad. A estos últimos Marc los desprecia, por eso no es extraño que a él no le importe cómo marcha el mundo, ni si hay pobreza o riqueza, ni si sube o baja el precio de la fruta o el pescado, ni las manifestaciones, colectividades, partidos políticos, religiones u ONGs. Por supuesto, tiene por auténticos modelos de vida elevada, de vida esencialmente fermiónica, a Nietzsche, Wittgenstein, Unabomber, Cioran y sobre todo a Henry J. Darger, aquel hombre que jamás salió de su habitación de Chicago. Además, Marc, como todo fermión, hace tiempo que dejó de frecuentar mujeres y amigos. Su única conexión estable con el mundo es la red internauta..."
"Mihály piensa a menudo en Maleva, se pregunta qué habrá sido de ella. En las avenidas vacías el frío cuartea la pintura de los grafitis, dándoles un carácter de imposible mapamundi. La ciudad, con la nieve a una altura de 3 pisos, parece más que nunca un embalse a media capacidad en el que despuntaran antenas y azoteas. Los semáforos siguen encendidos bajo el hielo y cambian de color dándole al suelo, sucio pero cristalino, un aire de fiesta vacía. Los fragmentos de edificios y bloques que aun quedan por encima de la nieve han sido cubiertos por unas grandes caperuzas de tela de algodón, construidas con sábanas rescatadas de los antiguos campos de concentración de Siberia y diversos hospicios, cosidas las unas a las otras; como no se lavaron, en esas telas hay de todo. Así que da igual estar bajo el hielo que por encima de él, porque en todo caso el horizonte es vertical y blanco, y nada se ve. La idea de esas caperuzas de algodón había sido de un conductor de autobús llamado Jodorkovski, que hacía una vez al mes la ruta que va de Ulan Erge a Berlín. (...) Mihály toma un café en el office que hay junto al quirófano, piensa que quizá Maleva esté ahora en la planta baja de alguna casa, bajo el nivel del hielo, sentada en una silla ante el fuego de una chimenea escuchando una casete de Lou Reed, o quizá más arriba, cubierta por una caperuza blanca, inventando un horizonte. (...) Da el último trago al café y regresa a la sala de operaciones, otro crío con apendicitis. Ya son 15 en lo que va de año. Sabe ya lo que se encontrará, una cápsula de Yodo 125 radiactivo alojada en su apéndice."
(fragmentos extraídos de Nocilla Experience, el libro que me tiene absolutamente fascinado, de Agustín Fernández Mallo, y del que seguiré subiendo maravillas partidas de esta especie)







