En tres días tres mujeres distintas y preciosas me decían
que soy demasiado inmaduro para ella (una),
demasiado inteligente para no hacerme daño
y por extensión hacérselo (otra),
y que hubiera preferido no conocerme (otra más).
Mientras, yo
(que ya había fantaseado con protagonizar
estas escenitas lamentables de telefilm casposo)
por supuesto,
seguía detrás de mi mejor sonrisa
(sintiéndome un completo y miserable gilipollas).
En tres días tres mujeres distintas y preciosas me decían
lo que tú no pudiste hace tres años.
Lo que no he querido cambiar de mí en tres años cambiando.
Sobre el turno de dicapacidad...
-
... en el MIR 2025/2026, a petición... en un comentario de ayer...- En
primer lugar el turno de discapacidad no es un cupo sino una reserva,
incluso algun...
Hace 7 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario