"Qué cansado es querer, pensé. Afanarse, proyectar, ambicionar, no poder contentarse con la perseverancia y la inmovilidad. Qué cansado es lo concreto, pensé, lo que no tiene más remedio que tener contenido. Qué cansado también lo que aún ha de ser. He luchado demasiado durante mi vida por cosas imperiosas: por crecer sano y cuerdo, por no ser objeto de burla, por adelgazar, por no sucumbir al despotismo de mi padrino, por arrancarme de su casa..."
La lógica de los nº de orden...
-
... cuanto más difícil resulte el examen, desde la mediana a la cabeza de
la distribución, mejores serán los nº de orden a igualdad de netas, y al
revés. ...
Hace 20 horas


No hay comentarios:
Publicar un comentario