martes, 23 de agosto de 2016

insomnio y vacaciones

Mis escritores favoritos muertos son Cortázar y Umbral.
Mis escritores favoritos vivos son Fernández Mallo y Loriga.
Es agosto en Madrid, tengo insomnio y vacaciones.
Es agosto en Madrid, tengo
sudor y drogas, tengo
algunos libros
muy pocos planes.

Mis sueños favoritos muertos son todos.
Es agosto en Madrid.
Mis recuerdos favoritos vivos no existen.
Fumo en la ventana y se consume hasta apagarse
el verano. Ceniza de memoria, vuela
dolor diluído
brisa rota.

Es agosto en Madrid para algunos escritores
vivir no es agarrarse a una cornisa
escribir no basta, nada
arde. Agosto en Madrid no es
arrastrarse por una vida mal escrita.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Verso de combustión (demasiado) lenta

"Todo dura siempre un poco más de lo que debería"

Julio Cortázar

viernes, 29 de julio de 2016

7 minutos

Verano sin ti.
Y yo cayendo en esta red
nacional de carreteras del estado.
Volátil
asfaltado
insomne
atrapado
en lo indefinido, en
(-garzando estaciones de servicio)
la obsesión de perseguir, sin descanso,
esta lejanía que te huye.

Eterna y remota red
nacional de carreteras del estado (líquido)
para perderme escurriendo hacia mí mismo,
en
tre el crujir de las ramas caídas bajo mis pasos
para en mitad por ejemplo de esta Soria ilusoria,
cerrar los ojos, respirar
el rumor de un río de dudas que la brisa desimanta
(que tu risa desplegada, desoída,
deshilacha)
en
saberme por fin
equidistar infinito
de todo lo que me roza
(envenenada desmemoria).

Porque mi danza ebria no es un tambaleo
(dípteros de luz: tacto y sueño).
Mi caída es
un reajuste constante de distancias invertidas
en
tre tu mirada y el tiempo
(que ya no tengo, que ya es de otro)
La belleza insolente de una juventud que no tengo.
Verano sin ti.
(para no recordar, para no pensar
te, para ser ya siempre
otro y lejos
de)
Donde quiera que estés.
Yo acelero.

Soy Elder Bastidas justo antes de que T se vaya.
Soy lo que fuera Fred Ballinger justo antes de ser ya siempre Fred Ballinger.
Soy tu voz leyéndome las columnas dominicales, mientras volábamos por la A6 y tronaba Sufjans Stevens en la radio de mi volkswagen seminuevo. Soy tu mano acariciando mi nuca. Dándome de comer sándwich de berro, queso cheddar y mostaza. Soy lo que fui para no ser ya nunca.
Porque sin ti, yo también seré
todas las canciones tristes de más de 7 minutos.

sábado, 2 de julio de 2016

French Harina, de Raúl Ferruz (fotogramas de una vida II)

ATOLONDRADO

Me siento como un animal recién parido,
atolondrado y nervioso,
arrogante ante la inmensidad de la vida.

Y el cerebro suspendido por la cafeína,
flotando como una patata en agua hirviendo,
como unas bragas sujetas por dos pinzas
ondeándole a la vida.

La prosa es la puta de la poesía. 

Me siento como un animal recién parido, 
un borbotón de lo que será una fuga.

Verle las orejas al lobo
ayuda a recordar
que sigues estando en el bosque. 


PALOMAS

Me desperté e hice la cama en todas las habitaciones de mi cabeza.
Y tu olor, bajo las sábanas, atrapado como un insecto entre las páginas de un libro. He pensado en ti, de un modo impreciso. Como alguien que consulta la previsión meteorológica de una ciudad extranjera. 

El niño que sueña con comerse a las palomas dice que sólo sueña con comerse algo que vuele. Al abrirle el pecho han encontrado un corazón de cera y plumas en el intestino. El forense me ha dado un bote pequeñito que ahora reposa sobre la mesita de noche. Junto a tu ausencia. 

Alguien debería deshacer las camas, de nuevo, en las habitaciones de mi cabeza. 


BORBOTONES

Cuatro quesos y heroína.

oligofrenia rumana,
Enola Gay fumigando
nuestras entrañas.

Tus ojos,
el color del iodo
sobre las heridas.

Heroína,

y los poros del cerebro
abriéndose como tulipanes
mecánicos.


CENIZAS

Me desperté, me hice una paja, y me afeité. Cogí un billete de cincuenta de entre las páginas de Veinte mil leguas de viaje submarino, y bajé a la calle. El calor se agarraba a los cuerpos como las manos de un violador. Arranqué el motor, y salí de la ciudad. 
Crucé la costa con las ventanillas bajadas y me detuve ante la puerta de su casa. Mi padre leía el periódico al otro lado del jardín. Entré, me abrazó, y comimos y bebimos el resto de la tarde. 

Como en cualquier noche de Agosto, hubo una mala pregunta, y fue mía. ¿Qué canción quieres que suene el día de tu entierro? Los dos nos quedamos en silencio mirando las cortezas de queso mordidas sobre el plato. Me fui de su casa, y se quedó sentado en el borde de la cama. La camiseta de tirantes reposaba sobre su barriga como un animal tranquilo. Me di cuenta por primera vez de por qué le quería. Ocurrió de repente. Como la lluvia inesperada. O el olor del barro recién pisado. 

Subí al coche y encendí un cigarro. Me quedé mirando al fondo iluminado de la piscina mientras en mi cabeza sonaba el Hallelujah de Jeff Buckley. Salí de allí, y pensé en el día que Keith Richards esnifó las cenizas de su padre. Nadie pareció entender un gesto de amor tan puro. El acto siempre está por encima del pensamiento. 







domingo, 29 de mayo de 2016

y basta

"Las cosas que uno sabe es imposible saber si le interesa o no saberlas una vez que ya las sabe. No sé si me interesaba saber que Berta ha muerto; ahora lo sé y basta, y si sueño con ello ya no es una figuración ni una alegoría, sino una repetición de lo que ha sucedido."

Javier Marías, El hombre sentimental 

miércoles, 25 de mayo de 2016

queloide 2

Es más resaca si huele a lluvia. 
Si te mece destemplado la inercia silenciosa de un cercanías.
Si desconvoca el tiempo una chica con textura de cicatriz en la memoria.

domingo, 15 de mayo de 2016

French Harina, de Raúl Ferruz (fotogramas de una vida)




ROPA TENDIDA

Cuando se ríe, sus tetas se levantan al cielo. Como la ropa tendida las mañanas de viento. Tiene en los ojos, el brillo del que guarda un secreto. El brillo de quien acaba de entender algo al hacer una travesura. Las briznas de hierba pegadas en la cara mojada. La sonrisa de quien está tan drogado de vida que parece no pertenecer a ella. No vive con intensidad, es la intensidad. Un millón de vectores emergen de sus hombros cuando baila. Mi torpeza sólo es comparable a mi admiración. El amor nace las mañanas de viento.


CAPILARIDAD


Son tus venas trepando
hacia tu vientre
hacia tu cuello

ese enjambre cabreado
de capilaridad
verdosa y enrabietada

que ilumina la Antártida de tus veintidós años
convirtiéndola en un bosque quemado. 

En mi cabeza, tú siempre tendrás
la edad con la que te conocí.

Envejeceré mirándote y bebiendo café,
con el mismo desdén que si estuviera
emborrachándome. 


ORILLA

En la pesadilla, ya no eras tú. Sólo el dibujo de algo que se asemejaba a lo que fuiste. Un mecanismo cansado. Unos tendones que ceden. Los bordes de una promesa incapaces de seguir venciendo a la aerodinámica. 

En la pesadilla, nadas exhausta. Aliviada, al avistar las barandillas barnizadas de los pueblecitos de la costa. Pero no alcanzas la orilla. El ruido de los tenedores sobre los platos, como en cualquier principio de verano, eclipsa y silencia tu muerte. Las bombillas de las terrazas se reflejan verdes en el agua. Los geranios, impasibles ante la tormenta. Tu cuerpo, las algas, un resorte oxidado. 

En la pesadilla, la muerte tímida y salvaje, termina lo que el miedo empieza. Quien se ahoga no eres tú. Soy yo. El miedo del pasado persigue al miedo del futuro. 

viernes, 6 de mayo de 2016

El hombre sentimental, de Javier Marías

"Qué cansado es querer, pensé. Afanarse, proyectar, ambicionar, no poder contentarse con la perseverancia y la inmovilidad. Qué cansado es lo concreto, pensé, lo que no tiene más remedio que tener contenido. Qué cansado también lo que aún ha de ser. He luchado demasiado durante mi vida por cosas imperiosas: por crecer sano y cuerdo, por no ser objeto de burla, por adelgazar, por no sucumbir al despotismo de mi padrino, por arrancarme de su casa..."

jueves, 28 de abril de 2016

Dormir es de patos, de Rodrigo Cortés

"Nada como la serenidad para llevarse una hostia."
"Redactar es a escribir lo que apetecer a amar."
"No era bonita, era hábil."
"Estado civil: luminoso."
"¿Quieres cenar conmigo mañana por la mañana?"
"El gore es, probablemente, el género más entrañable."
"¿A quién no le gusta una bonita comedia romántica rodada en otro país y proyectada en otro país?"
"Si el intestino no se enrollara sobre sí mismo, seríamos más altos."
"Enseñar es aprender a costa de otros."
"Hay parejas que se divorciaron a finales de los 90 y aún caminan de la mano a causa del frío."
"Lo único que el español hace mejor que sobrevalorar es infravalorar."
"Todos vamos a morir. Qué menos que saludar."
"¿Soltera? Será porque usted puede."
"La mente es un campo minado. Y, si no, es un campo vacío."
"Si es tangible, caduca."
"No le digas a tu novia que le va a caer bien una chica igualita a ella."
"Empiezo a pensar en dejar de hacerlo."
"Hay que sentar las bases de la derrota y ganar cuando nadie mira."
"No eres tú, soy yo. Que no me gustas tú."
"Si entre que recibes un estímulo superficial y emites un juicio definitivo pasan más de seis segundos, te pita el de atrás."
"La muerte cura la incertidumbre."
"No es alcoholismo si no pagas tú."
"Si la fama te precede, ya no hace falta que vayas."

viernes, 15 de abril de 2016

miércoles, 13 de abril de 2016

desapacible

llueve y no es bonito tan lejos de una playa vacía
de unos ojos huecos, vaciados como yogures porque
llueve y pienso
en la letra de cálida trinchera, de skinny love, de libre como el viento
en un oleaje de párpados
azotando en mil ráfagas paralelas la noche amarilla y triangular
bajo el alumbrado público,
en todos los recuerdos que la lluvia no arrastra
si solamente llueve dentro de mi cabeza,
muy lejos de Lavapiés,
sobre las circunvoluciones cerebrales, carreteras retorcidas
de un puerto de alta montaña,
no para de llover
y pienso en desapacible como una identidad diseñada
pienso en esa versión de quique gonzález,
en la canción de rapsusklei, de lágrimas y rabia, pienso
ojalá no se salga en la próxima curva,
resbalando fatídico tras el frenazo mal calculado
el coche nuevo y de gama alta de ese chico con el que te resguardas
de mi tormenta.

domingo, 10 de abril de 2016

Agujeros, de Kiko Moras

"No te buscaba en agujeros
de aceituna o de ballena; no,
en la condenada prisa del conejo,
no, en su cutre pedrería.
No te buscaba en el periplo zángano
que liba el púrpura en las ingles.
No te buscaba en el calar accidentado
de mi bañera de whisky.
No te buscaba, si he parado a respirar
fuera del aceite.
No te buscaba en la elegía a una lechuza,
bala blanca que rasgó en la noche de neón
su valentía.
No te buscaba en la leyenda enigmática
y de dudosa profundidad de las pupilas
que se clavan en el mar de las personas.
No te buscaba, porque sólo he sido
un tren arrollador sin claro acuerdo,
sordo, ciego, ebrio, charlatán.

Tú me encontraste a mí,
cuando entendí que los relojes mienten.
El horizonte miente y la luz miente.
Las palabras mienten.
Mienten las huellas, la esperanza, el miedo,
mienten.

Quería para ti
sólo una muesca en la puerta del armario,
algo que contar, una resaca,
un lunes sin color.
Y encendiste la última cerilla,
protegiéndola del grito cruel que nos devuelve el mundo.
Te empeñaste en comprobar
si estábamos allí.
Empezaste a incendiarlo todo."


(poema extraído de PIEDRAS y otras formas de escribir torcido, de Kiko Moras)

domingo, 3 de abril de 2016

Michael Caine


Será este sol de invierno bañando de incendios cada cicatriz de mi hombro derecho, este olvido inflamable, reciente y quirúrgico, como un reguero de gasolina y sangre. El chirriar de las ruedas sobre los adoquines cubiertos por cera derretida tras el paso de la procesión del Silencio. Y la mueca desencajada de ojos huecos, también como de una estatua espantosa de cera, en el cantaor heorinómano, consciente de la cuenta atrás bajo su americana holgada y su pañuelo al cuello. El tintineo fúnebre entre los aplausos, de la colisión entre el oro de sus anillos y el vidrio de su whisky. Siempre que me meto en un autobús al azar, bajo la lluvia de Méndez-Alvaro, aparezco aquí. Y vuelvo a no saber qué hora es ni hacia adónde camino. Qué tiene esta ciudad, que como Rayuela, después de los 22 ya es siempre otra cosa. Si los bebés no vienen de París, hoy todos los perros vienen a morir a Albaycin. Y todos los dueños de nada, a recordarlo.

Se quedaría por estas calles el brillo de mi mirada adolescente, una última sonrisa imprudente desafiando al mundo. Se caería de mis bolsillos al salir tambaleante del Enano rojo, de Boogaclub, de Patapalo, de Afrodisia. Leo French Harina de Raúl Ferruz. Suena Tú misionero de Dios, de Grupo de expertos sol y nieve. Soy Michael Caine, observando con lascivia la ofensiva belleza de una juventud que ya no tengo, sumergido en el agua perfumada a 45º de unos baños árabes. Paseo por el Carmen de los Martires y ya sólo creo en la belleza y el dolor. Cuando regreso a esta ciudad me pregunto cuánto de irreversible será esta extrañeza abatida hacia todo lo real, esta apatía crónica que me distancia del presente. Cuando regreso a Granada sé el próximo destino de todos: un hedonismo sin pasión que nos destruya en silencio.

spleen melancoholico

"Hay que estar siempre ebrio. Todo consiste en eso: es el único problema. Para no sentir el horrible paso del Tiempo que quiebra vuestros Hombros y os curva hacia la tierra, tenéis que embriagaros sin tregua. Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como gustéis. Pero embriagaros. Y si alguna vez, en las escalinatas de un palacio, en la hierba verde de una cunera, en la soledad sombría de vuestra habitación, os despertáis, con la embriaguez disminuida ya o desaparecida. preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, os responderán: ¡Es la hora de embriagarse! Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriagaros sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, como gustéis."

(Charles Baudelaire, Embriagaos, 7 de febrero de 1864 en Le Figaro)

miércoles, 30 de marzo de 2016