En tres días tres mujeres distintas y preciosas me decían
que soy demasiado inmaduro para ella (una),
demasiado inteligente para no hacerme daño
y por extensión hacérselo (otra),
y que hubiera preferido no conocerme (otra más).
Mientras, yo
(que ya había fantaseado con protagonizar
estas escenitas lamentables de telefilm casposo)
por supuesto,
seguía detrás de mi mejor sonrisa
(sintiéndome un completo y miserable gilipollas).
En tres días tres mujeres distintas y preciosas me decían
lo que tú no pudiste hace tres años.
Lo que no he querido cambiar de mí en tres años cambiando.
DRÁCULA VIVE: Ángel Gómez Rivero.
-
Han pasado siete años de la muerte de Drácula, y Van Helsing descubre, por
determinados sucesos oscuros, que el mal no acabó, llegando a sospechar que
el...
Hace 10 horas


No hay comentarios:
Publicar un comentario