Desde que una chica cualquiera me besa, hasta que me abandona, empieza a importarme y acaba finalmente ocupando mi prosa; dejo secarse, agonizar, pudrirse el (siempre demasiado, imperdonable) tiempo. Soy un tipo de acción, yo. Y de reflejos, qué reflejos. Lo que quiero decir es que soy imbécil cuando respondo que sí, que sigo escribiendo.
AZUL SIN TIEMPO: Beatriz Bernabé.
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*AZUL SIN TIEMPO* es un libro atravesado por el mar y por la herida. Su
arquitectura poética se despliega en tres movimientos -*Mar de nubes*, *Mar
de a...
Hace 3 horas


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