domingo, 26 de mayo de 2013

de volveres y otras derrotas

 
"Por la calle le costaba contener la furia. La gente con que se cruzaba le parecía vilmente fea, desagradable, torpe. La calle amplia y con seto de flores le parecía cursi y sin personalidad, la acera mal dibujada. Prefería las calles grises del viejo Madrid. La forma de los coches le parecía ridícula, el clima, inhóspito, los troncos descascarillados de los árboles, deprimentes. La ciudad le transmitía vida, pero una vida obscena, grotesca. Los comercios eran poco atrayentes, con rótulos raquíticos o neones baratos, la publicidad de las paradas de autobús invadida de la misma belleza frígida, y la gente era en su gran mayoría de una vulgaridad desmoralizante con sus caras de frío.
No volveré, se dijo."

(fragmento extraído de la novela Saber perder, de David Trueba)

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