jueves, 10 de marzo de 2016

beso líquido

Caen las gotas sobre un fondo de silencio, pesado y blando, como el preludio inconsciente de algo. Caen las gotas.

De lluvia, fina e implacable, en el campamento mal iluminado de 25.000 refugiados en Idomeni, frente a cientos de periodistas internacionales.
De quimioterapia, lentísima y letal, en el gotero del sillón número 12, bienvenido al hospital de día de Getafe, avísenos si necesita algo pulsando este pequeño interruptor.

Acaricio alambradas de espino y hogueras junto al endotelio embarrado de una arteria mesentérica infiltrada. Escucho en alta fidelidad el chapoteo sobre el lodo de unas botas infantiles y el llanto de una madre que se tapa la cara al salir de la consulta de Páncreas. Es arte una salpicadura de gemcitabina sobre la mejilla sonrosada y fría que no cubre el hiyab. Expuesto en ARCOmadrid 2016 25 aniversario: imaginando otros futuros. Claro que es arte la mancha de barro y orina surcando los hilos trenzados de seda, extendiéndose por la corbata nueva de un oncólogo sonriente. Instalación Sitaçoes límite 1 y 2, de Anna Bella Geiger. 75 x 320 x 140 cm. Pabellón HALL 7, stand F06, Galerie Bárbara Thumm, Berlín. Vendida.

Alguien muy drogado nos aliña desde el cielo a torpes chorrritos de esperanza y lujo, confundiendo ambos dispensadores, acabados en vidrio y acero, diseño sueco, ya disponibles en su tienda on line.
Pero caen las gotas, siguen cayendo.
Confirmando en su beso líquido el simple retraso inútil de todo aquello que avanza imparable.

1 comentario:

Cloudy Sonia dijo...

Eres la persona más preocupada por el tiempo que conozco. Beso a chorrrrrito.