domingo, 17 de junio de 2012

8/6/12

Granada y de nadie
para que olvide y viva.
Es tu boca
de río sin muerte
trocitos calientes de dolor
y luna. Una lluvia de ojos
sin sueño contra el presente.
Es tu mirada
la desposesión fugaz e infecta
del vacío. Extraña suerte.
Siempre tu belleza
aniquilándose a sí misma.
Granada y de nadie.
Vuelvo y vuelves.

3 comentarios:

Rubén Martín dijo...

Hace un par de horas mis ojos se han posado sobre estos versos escritos en el Arco de las Pesas, y eso me ha traído hasta aquí. Creo que eres médico como yo. Envidio, sanamente, cómo escribes.

Landahlauts dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Landahlauts dijo...

Precioso poema escrito en un lugar totalmente inapropiado. Lástima.