Sudor. Inquietud.
Pensamientos intrusivos.
Ni la lectura ni el cansancio son suficientes.
Cambio de postura sin esperanza.
Fallan también la masturbación y el vasito de agua.
Al final, otra vez moléculas
de lorazepam surcando mi sangre.
Te echo de menos y pienso en tu cuerpo
como un cadáver aun caliente
en el maletero de mi cerebro.
Y ahora que por fin he podido matarte,
duermo.
DRÁCULA VIVE: Ángel Gómez Rivero.
-
Han pasado siete años de la muerte de Drácula, y Van Helsing descubre, por
determinados sucesos oscuros, que el mal no acabó, llegando a sospechar que
el...
Hace 10 horas


No hay comentarios:
Publicar un comentario